lunes, 22 de marzo de 2021

Cuaderno de bitácora 2021

 

1* Así se domina el mundo, de Pedro Baños. Un repaso bien contado a la geopolítica actual, nada que no sepamos sólo con ver los informativos pero muy bien contado.

2* Dioses, tumbas y sabios, de C.W. Ceram. Un acercamiento apasionante al mundo de la arqueología, casi se puede palpar la emoción de los grandes descubrimientos arqueológicos.

3* Subterráneo, de Will Hunt. Un poquito de antropología, otro de historia, unos toques de aventura... Will Hunt ha invertido mucho tiempo y mucho esfuerzo en acercarnos al mundo bajo nuestros pies.

4* Visigodos, de José Javier Esparza. De la mano de este escritor voy a cualquier sitio de la historia de España.

5* Voces de Chernóbil, de Svetlana Aleksievich. Desconocía que esta premio Nobel había creado un género: el de voces, todas esas personas que te cuentan su visión de la historia como en una confesión. Espeluznante y maravilloso.

6* El harén en Occidente, de Fátima Mernissi. Primer libro de esta escritora que leo. Su visión de la situación de las mujeres en la sociedad occidental me ha hecho reflexionar. Y es que a veces vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga en el nuestro.

7* Interpretar a los animales, de Temple Grandin. Un libro escrito por una autista, una mujer brillante que se acerca a los animales con una sensibilidad y percepción diferente.

8* Usos amorosos de la posguerra española, de Carmen Martín Gaite. De aquellas aguas vienen estos lodos, conviene conocer nuestra forma de relacionarnos en el pasado, para entender cómo nos relacionamos en el presente y valorar lo mucho que ha cambiado nuestra sociedad. Este libro es una visión lúcida de la sociedad de posguerra española.

9* Por qué no soy feminista. Un manifiesto feminista, de Jessa Crispin. El feminismo no es que las mujeres accedan a puestos que antes ocupaban los hombres y copien sus actitudes, el feminismo iba mucho más allá, por eso Crispin nos da un toque de atención.

10* Gazpacho agridulce, de Quan Zhou Wu. Libro ilustrado de esta mujer china radicada en Andalucía que navega con gracia entre dos culturas muy diferentes. Risas garantizadas.

11* Andaluchinas por el mundo, de Quan Zhou Wu. Continuación de Gazpacho agridulce, que nos cuenta las experiencias de Quan y sus dos hermanas cuando salieron de Andalucía y fueron a vivir a otros países. Igual de divertido y tierno que el anterior.

12* La neoinquisición: persecución, censura y decadencia cultural en el siglo XXI, de Axel Kaiser. ¿Hasta donde debe llegar la libertad de expresión? ¿Por qué algunas opiniones no se pueden debatir libremente? 

13* Corazón que ríe, corazón que llora, de Maryse Condé. Biografía de la escritora en la que narra su infancia en la isla de Guadalupe, buena para conocer la mujer en que se convirtió y que se cuenta en el siguiente libro que leo.

14* La vida sin maquillaje, de Maryse Condé. La autora viaja a París, y luego a África, continente que vive un proceso descolonizador más que interesante, y que junto con la intensa vida de Maryse conforma un libro que se lee con sumo gusto.

15* Stoner, de John Williams. Stoner es un hombre cualquiera, un hombre bueno apasionado de los libros, es de ese tipo de personas que nos gusta tener en nuestra vida. La historia de su vida, estupendamente narrada, nos conmueve hasta parecer que Stoner es parte de nuestra vida.

16* Frankenstein, de Mary Shelley. Hay que beber de las fuentes... e igual que en su día me encantó leer Drácula, la lectura de Frankenstein me ha hecho replantearme las pelis que había visto sobre este personaje y ha aportado una luz nueva -la original- a mi conocimiento de este mito.

17* Breve historia del África subsahariana, de Eric García Moral. Una aproximación a la historia de ese continente tan desconocido para mi, con calidad y empatía suficiente para tratar de acercarnos a África y su historia y poder valorarlos sin el sesgo occidental.

18* Una casa para Mr. Biswas, de V.S. Naipaul. Tenía ganas hace tiempo de leer a este premio Nobel y, aunque se me ha hecho una lectura poco amena, le reconozco valores como el trato del desarraigo, de la necesidad de encontrar nuestro lugar, y su estupendo sentido del humor que me ha provocado más de una sonrisa.

19* El sueño de África, de Javier Reverte.





sábado, 17 de marzo de 2018

En los bosques, de Pavel Mielnikov


La orilla izquierda del alto Volga es una zona tupida de árboles, bosques inmensos que albergaban pequeños pueblos aislados de la civilización y, a partir del siglo XVII sirvieron de escondrijo y de hogar a siervos fugitivos, pequeños comerciantes, hombres de armas que huían de la dominación extranjera y también a los raskolnikis que huían de ciudades y pueblos.

En concreto esta novela se centra en algunos de estos raskolnikis.

Pero conviene saber primero algunos datos sobre el autor. Por ejemplo que no fue novelista profesional, tuvo distintos cargos a lo largo de su vida como funcionario del Estado, alternando su profesión con la publicación en periódicos de algunos de sus relatos, pero su obra cumbre fue la dilogía En los bosques y En las montañas, que escribió una vez jubilado.
En concreto En los bosques lo había ido publicando entre 1871 y 1874 en El diario ruso. En 1975 lo redactó de nuevo, lo dividió en cuatro partes y lo publicó por cuenta propia. Acto seguido escribió En las montañas en el que prosigue con personajes e historias que retratan el alma rusa.
Las dos novelas se convirtieron en clásicos y fueron estudiados en los colegios. Por lo visto a la riqueza de personajes e historias se une otra riqueza: la del lenguaje y los dialectos que debe ser interesantísimo pero que una servidora, al desconocer el idioma, no ha podido disfrutar.
Creo que tampoco disfrutaré de la lectura de la segunda parte de la dilogía y me puedo considerar afortunada de tener un ejemplar de En los bosques: creo que es la única edición que existe en español.

Siguiendo con el comentario de la novela creo que merece la pena hablar de la situación histórica de los raskolnikis que pueblan el relato:
En la segunda mitad del siglo XVII bajo el mandato del zar Alexis Mijailovich se hizo una reforma religiosa, de ello se ocupó el regente: Nicon, que depuró la liturgia basándose en los originales griegos de los libros sagrados.
Esta reforma, a pesar de la controversia que generó, salió adelante y esto dio lugar a que un grupo de escisionistas –el raskol- se enarbolaran defensores de la antigua fe. Fueron perseguidos y asediados, gravados con impuestos extra y obligación de vestir ropa distinta pero siguieron defendiendo su tradición, su liturgia, y en este sentido Mielnikov no podría haber elegido mejores representantes para mostrarnos el alma tradicional rusa.
Dentro de este sector de la población, y ya en el siglo XIX -en concreto en la aldea de Osipovka- encontramos a nuestros protagonistas: Patap Maximich Chapurin, un comerciante, persona influyente en su comunidad y su familia, en torno a los cuales se vertebra toda la novela. Esta familia está compuesta por él, su mujer, Axinia Sajarovna, su hija adoptiva Grunia, ya casada y sus dos hijas casaderas: Nastia y Parasha. Por otro lado su hermana Manefa es abadesa en un convento cercano en el que una de las novicias, Flena Vasilievna, no sabe que es hija ilegítima de Manefa.

In a secluded monastery, de Mikhail Nesterov
De ahí el relato se abre en abanico permitiéndonos conocer personajes tan interesantes como el ambicioso Alexis Trifonich Lojmaty, del pueblo de Poromovo, pretendiente de Nastia e hijo de una familia venida a menos a causa de varios robos en sus propiedades; Daría Nikitichna, la cocinera de la familia, mujer de origen humilde con una amarga vida a sus espaldas; María Gavrilovna, viuda rica víctima de un amor imposible que vive cerca del convento de Manefa, donde vino desde Moscú buscando protección, compañía y paz espiritual; Basilio Borisich enviado de Moscú para favorecer la aprobación del obispo Antonio por la comunidad de devotas de la antigua fe.
Hay muchos más, igual de interesantes, pero no viene a cuento mencionar más aquí. El hecho es que este despliegue de personajes pone las bases para que se puedan tocar temas variados de aquella sociedad tan lejana en el espacio y en el tiempo: cómo se organizaban económicamente las familias, el novedoso negocio por entonces de los barcos de vapor como síntoma de la revolución industrial que venía de Europa, el oscuro negocio de los billetes falsos, las numerosas costumbres, fiestas, canciones y rituales, las bodas por rapto, en las que el novio rapta a la novia para eludir matrimonios de conveniencia impuestos por los padres…

He leído este libro como quien da un largo y agradable paseo, parando de vez en cuando a lo largo del camino para descubrir con sorpresa la narración de la vida de otro de los personajes. Esos momentos en los que Mielnikov empieza a contarnos quien es cada uno de los personajes secundarios y nos desvela sus luces y sus sombras, sus penas y alegrías han sido una de las mejores experiencias que he tenido como lectora en los últimos meses.

Copio a continuación el comienzo del libro, en el que queda claro desde el principio, que nuestros protagonistas son unos rusos cualquiera: son lo más tradicional y genuino que ha dado aquella tierra.
Y en verdad lo son.

"En la orilla izquierda del Volga, rio arriba, la vida resulta grata. El habitante de esta región desde Ribinsk hasta la confluencia del Kerschenets es ingenioso, decidido, inteligente y habilidoso.
A medida que se desciende la cosa cambia: comienza el monte bajo, donde habitan los cheremisos de las praderas, los chuvaschos, los tártaros. Y más al sur, pasado el Kama, se encuentran las estepas, pobladas por otras gentes, rusas, pero diferentes de las establecidas más arriba.
Aquí la población es reciente, mientras que en la parte alta de la orilla izquierda la vieja Rusia habita desde tiempo inmemorial en bosques y marismas."


Beyond the Volga, de Mikhail Nesterov
                                                           

Bibliografía: En los bosques. Traductores: Natalia Varamsina y Consuelo Berges. Ediciones Arión, colección Clásicos inéditos. Dos volúmenes de 677 y 610 páginas.

martes, 31 de enero de 2017

Cuaderno de bitácora 2017

1* El viento de la luna, de Antonio Muñoz Molina. Para mi es una novela bastante inferior a El jinete polaco o La noche de los tiempos. Aun así no deja de ser una lectura agradable y evocadora a la manera que nos tiene acostumbrados este autor.

2* La mano invisible, de Isaac Rosa. Una novela cuyo argumento -creo- es sólo una excusa para definir el trabajo en la era industrial, además de describir descarnadamente la situación laboral que vivimos ahora. Me ha bajado muchísimo la moral porque dice verdades como puños, esas verdades que luchamos a diario por no tener presentes.

3* La guerra del fin del mundo, de Mario Vargas Llosa. Otra obra maestra de este maravilloso autor. Nunca había oído hablar de la guerra de Canudos y me ha impresionado lo que allí ocurrió como señal de que la opresión al pueblo puede ser peligrosa. Como, además, está extraordinariamente bien narrada ha sido una lectura grata y didáctica.

4* Conjeturas sobre la memoria de mi tribu, de José Donoso. No he conseguido empatizar con las memorias y las conjeturas de Donoso, anécdotas familiares y sociales supongo que muy interesantes a nivel local.

5* El cuento de la criada, de Margaret Atwood. Interesante distopía sobre un futuro en que la organización de la sociedad es totalitaria. A mi me hizo reflexionar en que hay que cuidar la democracia porque no está garantizada.

6* Esta noche, la libertad, de Dominique Lapierre y Larry Collins. Maravilloso libro que nos adentra en la historia de la partición de la India en 1947, los entresijos políticos, religiosos y sociales de unos años decisivos para la configuración de la India y el Pakistan actuales, con Ghandi como figura principal y entrañable, unificador del sentir de una nación.




lunes, 7 de marzo de 2016

Cuaderno de bitácora 2016

Enero

1* Anatomía del miedo, de José Antonio Marina. Interesante ensayo sobre el miedo, los miedosos, los caracteres temerosos y la importancia que tiene en nuestras vidas a varios niveles.

Febrero

2* Tren nocturno, de Martin Amis. Es el primer libro de Amis que leo. Una novela policiaca repleta de tópicos en la que subyace una idea rompedora.  

Marzo

3* Purga, de Sofi Oksanen. Revisar los tiempos de la U.R.S.S. existía es llegar a relatos como este, donde un pueblo oprimido como es el estonio se ve desgajado por la ocupación y las purgas.
Podría ser un buen libro, es un tema interesante, pero me ha costado empatizar con las protagonistas y eso me ha impedido disfrutarlo.

4* La nostalgia feliz, de Amélie Nothomb. Se lee bien y está bien escrita pero a mí me ha parecido una novelita olvidable de una escritora mediática y extravagante que viaja a los lugares donde transcurrió su niñez. Supongo que sus fans lo disfrutarán más de lo que lo he hecho yo.+

Mayo

5* Hijos del ancho mundo, de Abraham Verghese. Una novela contemporánea con sabor clásico. Narra la vida de los hermanos Stone, nacidos en un hospital de Adís Abeba en los años 50 del siglo pasado, de madre india y padre británico. Lo que me ha parecido más interesante de este libro -pasando por alto algunos fallos argumentales- es lo que he conocido de Etiopía y su gente.

6* Carta a mi mujer, de Pentti Saarikoski. El novelista finlandés escribe una larga carta a su mujer desde Dublín, donde espera reunirse con ella. Durante el tiempo que no están juntos narra sus andanzas por la ciudad de Joyce, retratándola y retratándose en lo que escribe. Personalmente no lo he disfrutado por repetitivo y carente de interés.

Junio

7* El gatopardo, de Giuseppe Tomasi de Lampedusa. Un clásico imprescindible que ilustra un momento histórico que personalmente me resulta muy interesante: la unificación de Italia.


Julio

8* Justine, de Lawrence Durrell. Primer libro de El cuarteto de Alejandría.


Agosto

9* Balthazar, de Lawrence Durrell. Segundo libro de El cuarteto de Alejandría.

10* Con rumbo propiode Andrés Martín Asuero. Hace unos meses se me despertó la curiosidad por esa forma de meditación tan de moda: el mindfulness. Un amigo me prestó este libro que me ha servido de lectura iniciática.
Como está enfocado a la reducción de estrés me ha parecido doblemente útil.


Septiembre

11* Mountolive, de Lawrence Durrell. Tercer libro de El cuarteto de Alejandría.

12* Cleade Lawrence Durrell. Cuarto y último libro de El cuarteto de Alejandría.
Me ha parecido una obra monumental, digna de su fama, no sólo por el momento que retrata en una ciudad siempre evocadora, sino por su estructura y forma, como el propio Durrell decía: "basada en la teoría de la relatividad".
La verdad es relativa, es diferente depende de los ojos que la miren y, conforme avanzamos en la lectura de esta novela, comprendemos lo que puede variar una historia teniendo esto en cuenta.
A parte de esto las magnificas descripciones, la impecable escritura, la erudición hacen esta obra única y a Durrell uno de los grandes.


Diciembre

13* Perorata del apestado, de Gesualdo Bufalino. A pesar de que el título no me resultó muy atrayente hice caso de quien me lo recomendó y si, me ha gustado. No me ha parecido una lectura fácil pero si evocadora y de calidad, con impactantes imágenes. Se puede decir que es una joyita y un descubrimiento para mi Don Gesualdo.

14* Historia de dos ciudades, de Charles Dickens. 

15* Fluir, una psicología de la felicidad de Mihaly Csikszentmihalyi. 

viernes, 2 de enero de 2015

Cuaderno de bitácora 2015

Enero

1* Gaspar, Melchor y Baltasar, de Michel Tournier. En el evangelio apenas se habla de los tres reyes magos, sólo menciona el episodio Mateo, y muy de pasada. El resto de información lo ha sacado Tournier de textos apócrifos, leyendas... y de su imaginación.
Me parece un excelente trabajo, creo que está muy bien hilado, que contiene la espiritualidad que conviene al relato y que incluso el tono narrativo es para mí muy oriental, de lo que resulta una novela histórica bastante redonda.

2* La tiranía de la penitencia, de Pascal Bruckner. Valiente e inteligente ensayo que analiza los sentimientos de culpa por el pasado (colonialismo, holocausto nazi, genocidios...) que asolan Europa en la actualidad y de qué manera eso le perjudica en sus relaciones internacionales y en sus políticas inmigratorias.
Lo recomiendo: no puede estar de más actualidad y ayuda a explicar mucho de lo que vemos en los telediarios.

3* La noria, de Luis Romero. Estupenda novela coral que retrata la sociedad barcelonesa de la posguerra. 37 personajes se van cediendo el testigo para, a través de sus vidas, sus problemas, sus esperanzas retratar un lugar y un momento irrepetible. 

4* Una plaga de orugas, de Nigel Barley. Esta es la segunda parte de El antropólogo inocente, en la que Barley narra los recuerdos de su viaje a Camerún y su convivencia con el pueblo dowayoo. En este segundo libro narra su segundo viaje que hace con el fin de presenciar la ceremonia de circuncisión de los jóvenes dowayoo.
Es menos divertida y completa que la primera pero aun así una lectura entretenida con anécdotas curiosas e interesantes.


Febrero

5* Los olvidados, de Ángel María de Lera. Novela que mira de cerca algo que ocurrió en España en la década de los 50 del siglo pasado. Después de la guerra civil las zonas rurales estaban empobrecidas y muchas familias emigraron a las ciudades en busca de un futuro mejor. Madrid, en este caso, no estaba preparada para recibir a tanta gente que, además, tenían escasos medios, y se instalaron en chavolas en las zonas periféricas de la ciudad. En un barrio de chavolas transcurre esta historia que, aunque bastante folletinesca, tiene gran calidad y una tendencia naturalista que recuerda al mismísimo maestro Zola

5* La aventura de viajar, de Javier Reverte. Es un anecdotario, una especie de libro de recuerdos viajeros en los que el autor aprovecha para hacer un poco de introspección acerca de qué significa para él viajar y la importancia que los viajes han tenido en su vida.
No tiene tanto empaque como sus libros de viajes pero es bastante entretenido.


Marzo

6* El alcalde de Casterbridge, de Thomas Hardy. Hace tiempo quería leer esta novela de la que he oído hablar muy bien. Ha estado a la altura de lo que esperaba, las historias de Hardy son entrañables siempre, y bien urdidas. Da gusto volver de vez en cuando a los clásicos.

7* Canciones de amor a quemarropa, de Nickolas Butler. Novela coral, de ritmo lento, que atrapa por su verosimilitud: no es difícil sentirse identificado con alguno de esta pandilla de amigos. Son de un pequeño pueblo de Wisconsin (Estados Unidos), se conocen desde la infancia y sus vidas toman caminos distintos, aunque siempre entrecruzándose. Una historia preciosa sobre la amistad.


Abril

8* La ciudad doliente, de Guillermo García Mauriño. Esta novela es todo un homenaje a La divina comedia, de hecho el autor hace bastantes guiños a la obra del gran Dante Alighieri. 
El relato comienza de forma brusca, un accidente de tren narrado con tal intensidad que corta el aliento. Y durante todo el libro el autor no deja de sorprendernos en sus idas y venidas al pasado, de la Belle epoque madrileña o la guerra civil a la actualidad del caso Malaya.

9* El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl. Varias personas me habían recomendado este libro, después de leerlo he entendido por qué. Frankl nos da una lección de vida. Él estuvo internado en un campo de concentración y es el más autorizado para hablar del sentido de la vida aun en los peores momentos, aun cuando vivas situaciones atroces. Su filosofía es muy sencilla: cuando encontramos un sentido a la vida ya tenemos las armas para seguir viviendo.


Mayo

10* Las luminarias, de Eleanor Catton. Novela bien urdida sobre una misteriosa sucesión de hechos que tienen que ver con varios puñados de personajes y que permiten conocer la vida en Nueva Zelanda allá por el siglo XIX, cuando la fiebre del oro prendió en aquellas tierras colonizadas.


Julio

11* Esther cumple 40, de Purita Campos y Carlos Portela. Como es de imaginar no es una novela de gran valor literario pero sí sentimental. Las que fuimos seguidoras del cómic Esther y su mundo hacemos, con este libro, un ejercicio de vuelta a la adolescencia rememorando aquellos personajes con los que pasamos tan buenos ratos, traídos a esta época y habiendo evolucionado hasta donde nosotros estamos, pero sin perder su esencia.


Octubre

12* Hachiko, de Luis Prats. Hachiko era un perro de raza akita que vivió en Tokio en los años veinte y treinta del siglo pasado. Pertenecía a un profesor de universidad, el señor Ueno, con quien tenía una gran amistad resistente a cualquier desgracia. En este libro se cuenta su historia, tan sencilla como emocionante. Todos quisiéramos dar un achuchón a Hachiko una vez terminado el libro. 


Diciembre

13* Un veterinario en apuros, de James Herriot. En la misma linea que la primera parte de estra trilogía Herriot me ha vuelto a hacer reir y a emocionar con sus anécdotas como veterinario en los valles de Yorkshire. 
Es un placer y un regalo leer estos recuerdos tan precisos, emotivos y evocadores, por eso dosifico este tipo de novelas y escojo muy bien cuando leo la siguiente. Ya sólo me queda una ¡ay!

domingo, 19 de enero de 2014

Cuaderno de bitácora 2014

1* La playa, de Cesare Pavese. No sabía cuando lo empecé que era un libro de relatos. Estos son: La playa, El mar, La ciudad, Chaqueta de cuero, Primer amor e Historia íntima.
Me han gustado aunque sin entusiasmarme. Considero que es tan evocador de ciertas épocas de la vida y también de la playa y las vacaciones (sobretodo en el relato que da título al libro) que, ¿a quién le amarga un dulce?

2* El lazarillo de Tormes, de autor anónimo. Una delicia. A pesar de que hay frases que no se entienden bien por ser castellano antiguo y utilizar palabras que ya no existen, lo que sucede se comprende en todo momento a través del contexto. Una novela muy dura que ojalá fuese algo más larga porque, personalmente, me deja con la miel en los labios por saber más sobre esa sociedad española en el siglo XVI, vista a través de los ojos de un niño inteligente y de buen corazón.

3* Los lobos, de Hans Hellmut Kirst. Esta novela es una sátira de los años del III Reich en un pueblo de Prusia, con humor negro y situaciones bastante cómicas el bien (encarnado en la figura de Alfons Materna y algunos otros) se enfrenta al mal (todos los afines al partido nacional-socialista, viciosos y corruptos) con estrategias que cada uno elabora para salirse con la suya. El libro podría estar mejor si no repitiesen una y otra vez idénticas situaciones.

4* Un saco de canicas, de Joseph Joffo. Un libro juvenil apropiado para iniciar a los más jóvenes en el tema del Holocausto: trata el tema correctamente, denuncia la masacre nazi y el colaboracionismo francés sin resultar muy escabroso.

5* Las lágrimas de San Lorenzo, de Julio Llamazares. Me gusta la estructura, me gusta el capítulo final, me gusta la idea de ir desgranando el pasado en una noche de San Lorenzo de una forma intimista y cercana. Pero no he logrado empatizar con este protagonista tan melancólico que incide exageradamente en traer a colación antiguas amantes y lugares donde ha vivido a falta de una reflexión más profunda de sus vivencias.

6* Las benévolas, de Jonathan Littell. Creo que es una gran novela histórica sobre el Holocausto visto desde dentro, de la propia organización del Reich, encarnada en el personaje de Max Aue, un libro ambicioso que abarca lugares y momentos históricos cruciales (Las matanzas de Babi Yar, los últimos días de Stalingrado, Auschwitz, la caída de Berlín entre otros) y que es capaz de ambientarlo y describirlo con gran calidad y precisión.
También he encontrado defectos, casi todos en el personaje de Max. Me hubiera gustado que fuese distinto y Littell no se empeñara tanto de enrarecerlo y hacerlo desagradable, pero las cosas son como son. Me quedo con todo lo bueno, que es mucho, que ofrece esta gran novela.

7* Baila, baila, baila, de Haruki Murakami. Tiene ese ingrediente de fascinación que encuentro en todos los libros de Murakami pero encuentro que la historia flojea, sobretodo al final. O no me he enterado bien o hay cabos que quedan sueltos. En cualquier caso no me ha parecido tan satisfactoria como otras novelas que he leído de él.

8* El amor de Erika Ewald, de Stefan Zweig. Siempre digo que Zweig, a pesar de ser un estupendo escritor de relatos, gana en los relatos largos: las novelas. No quita para que resulte una maravilla leer de vez en cuando alguno de sus relatos, todos de gran calidad.

9* Austerlitz, de W.G. Sebald. Con este libro he descubierto a Sebald y doy mil gracias a los cielos literarios. Si todas sus novelas son tan buenas como Austerlitz he descubierto un filón. La manera en que te envuelve y te cuenta una historia sobrecogedora, en un juego de voces narrativas maravilloso, utilizando recursos de reportaje (encontraréis fotos ilustrativas de lo que va contando) para narrar una historia ficticia. Y la historia en sí, esa denuncia del desarraigo que tuvieron que sufrir (y encima como mal menor, otros murieron) muchos judíos durante el Holocausto, personificada en un personaje inolvidable: Jacques Austerlitz. Totalmente recomendable.

10* Shosha, de Isaac Basheevis Singer. Singer retrata estupendamente la comunidad judía de Varsovia en los años anteriores a la ocupación nazi. El argumento en sí no tiene gran aliciente y da la sensación de que el autor concede a su personaje masculino el harén que quizá soñaba para él (un hombre con múltiples amantes, todas bien dispuestas), pero lo doy por bueno porque nos permite conocer personajes variados e interesantes y, como ya he dicho, retrata muy bien la vida de los judíos de Varsovia.

11* Por el camino de Swann, de Marcel Proust. Me alegro de haber leído a Proust por fin, y de haberme sumergido con él en el puro recuerdo a través del regalo de los sentidos (si, me refiero a la escena de la magdalena). Ha sido un auténtico placer sentir la nostalgia del tiempo de la infancia y una gran inmersión emocional revivir los amores de Swann, de tan bien como está descrita su evolución: nunca había visto tan bien narrado el pesar de los celos y el amor no correspondido.

12* Sefarad, de Antonio Muñoz Molina. Un grupo de historias que analizan el desarraigo en sus más diversas variantes, la lucha y el sufrimiento del que pierde sus raíces, la vida de personas que han ido y venido por el mundo buscando un nuevo futuro o huyendo de la pobreza, la persecución y la muerte.
El destino por antonomasia del pueblo judío, pero también el destino de muchos otros hombres y mujeres que nunca encontraron un lugar propio.

13* El pájaro pintado, de Jerzy Kosinski. La idea es buena: el punto de vista de los niños en cuanto a conflictos de los mayores ofrece una perspectiva siempre interesante. Y más si el niño es una víctima de la persecución de judíos y gitanos durante la segunda guerra mundial (aunque él no sea ni lo uno ni lo otro todo el mundo lo cree por su aspecto).
Como la mayor parte de sus andaduras ocurren en las zonas rurales de Polonia tenemos ocasión de conocer a los campesinos de aquella zona, y en esto creo que Kosinski no ha sido muy objetivo: los pinta a todos como racistas, antisemitas, crueles, sádicos y depravados sexuales. No existe la compasión en ninguno de ellos, como mucho la indiferencia. Y no resulta creíble. No me extraña que en su país le odiaran tanto después de esta novela.
Tampoco veo necesarias muchas de las escenas repulsivas que se nos ofrecen, aunque sí considero un acierto el título del libro, la idea que plasma y que se descubre a lo largo de la lectura.

14* La cena, de Herman Koch. Esta novela se inspira en unos sucesos ocurridos en Barcelona hace unos años: unos jóvenes de buena familia tiraron basura a una mendiga que dormía en un cajero, prendieron fuego y la asesinaron. En el libro todo esto sucede en Holanda, los chicos son primos pues sus padres son hermanos. Uno de los padres es un político muy popular, candidato a unas próximas elecciones. Ambas parejas se reúnen en un restaurante para hablar de cómo abordar el problema mientras cenan.
El estilo mordaz del narrador, sus observaciones audaces, su modo de narrar, de ir y venir en el tiempo para que conozcamos los hechos y a los personajes me han parecido estupendos. Realmente es un buen libro, que engancha y provoca la reflexión. Hay algo que no me gusta en el desarrollo de la trama pero tampoco quiero destripar algo importante a quien no lo haya leído. En cualquier caso, recomendable.

15* Bartleby el escribiente, de Herman Melville. Un relato curioso sobre un hombre más curioso todavía: imposible empatizar con Bartleby y, sin embargo, dan ganas de protegerlo, de entenderlo. Porque es un personaje encapsulado, con un comportamiento anormal, absurdo que se escapa de lo inteligible y que el autor tampoco se esfuerza por que entendamos, nos lo muestra estrictamente desde fuera, y desde fuera el escribiente es un hombre que abandona la vida poco a poco.

16* El guardián invisible (Trilogía del Baztán 1), de Dolores Redondo. Los libros de asesinatos e investigaciones policíacas no son lo mío pero me acerqué a este por otra razón que no viene al caso y acabé enganchada como hace años no me engancha un libro. No es buena literatura pero entretiene y está bien hilado, que no es poco. Y el entorno mágico de los bosques de Elizondo y su mitología le prestan mucho encanto. 

17* El silencio de las hayas, de Mikel Alvira. Me atrajo mucho esta saga familiar que comienza a principios de siglo pasado en un pueblo fronterizo con Francia. El principio de la historia me sedujo, pero luego fui perdiendo interés debido a la falta de profundidad de los personajes: no me creía nada de lo que leía. Remonta algo en su última parte pero imposible salvar la novela. A pesar de esto creo que es una historia interesante, sobre una época y un lugar que pueden resultar atractivos para el lector y con algunos personajes que podrían haber dado mucho de sí.

18* Guerra y paz, de Liev Tolstoi. Es LA NOVELA. Poco más puedo añadir a eso. Había leído Anna Karenina y me gustó, pero esta la ha superado. Creo que es uno de esos libros imprescindibles que todos deberíamos leer.

19* Todas las criaturas grandes y pequeñas, de James Herriot. El autor es un veterinario inglés que empezó a ejercer en los años 30 del siglo pasado en un pueblo de Yorkshire y nos relata las anécdotas que le fueron aconteciendo en forma de capítulos cortos. Una lectura deliciosa, costumbrista y llena de humor.

20* El sol de los Scorta, de Laurent Gaudé. Novela con grandes aciertos, como el hecho de estar bien escrita y evocar muy bien esa tierra del sur de Italia: campos bajo un sol luminoso e inclemente. Pero me ha defraudado -y mucho- la construcción de personajes. Si no entiendo sus motivaciones, por qué el malo es tan malo o en un momento de la narración uno de los protagonistas hace algo decisivo, me resulta muy difícil disfrutar de un relato.

21* El jardín de los Finzi-Contini, de Giorgio Bassani. Maravillosa novela ubicada en Ferrara, Italia, a finales de la década de los años 30, cuando el antisemitismo se empieza a hacer patente en la sociedad italiana y cómo esto se refleja en concreto en la burguesía judía del momento. Es además una historia de amor y una evocadora recreación de un lugar y una época que me ha dejado completamente cautivada.

22* La subasta del lote 49, de Thomas Pynchon. Primer y último libro que leo de él. Me ha costado mucho terminarlo y no he disfrutado en absoluto su lectura, al margen de algunos pasajes de humor extravagante. No le he encontrado sentido, y he estado todo el tiempo perdida entre personajes absurdos en un argumento que tampoco me llamaba mucho la atención.
No resto méritos a Pynchon pero esta claro que este tipo de literatura no es para mí.

23* La vida ante sí, de Romain Gary. Crudísima y tierna historia de un niño llamado Mohamed, que vive en el barrio parisino de Belleville, con la señora Rosa, una mujer que cuida a cambio de dinero a niños hijos de prostitutas. Las vivencias de Momo, su afilada inteligencia para interpretar los sucesos que le rodean, el humor triste que se desgrana en cada página, hacen de esta novela una lectura impactante que invita a la reflexión.

24* Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño. Pura arquitectura literaria. He quedado maravillada con la construcción del personaje central y su época a través del testimonio de muchos y variados personajes que aportan pequeñas historias formando un gran mosaico.
Es un relato de una gran fuerza que encuentra su génesis en un grupo de poetas nacidos en los años 20 (en concreto su fundadora, Cesarea Tinajero) cuyo espíritu renace en la figura de Arturo Belano, Ulises Lima, María Font y otros, y que nos permite deslizarnos por la bohemia mexicana de los años 60 y 70.

25* Cuerda de presos, de Tomás Salvador. En 1879 dos guardias civiles llevan a un asesino múltiple apodado Sacamantecas desde Murias de Paredes (León) a Vitoria, donde el preso es requerido por el juez para darle muerte mediante garrote vil. El traslado se hace a pie y las penalidades que sufren los tres durante los once días que dura el viaje se nos relatan en esta novela, magistralmente narrada, que refleja en parte la España rural de fin de siglo, especialmente la de aquellos que andaban por sus caminos.
Creo que Tomás Salvador es un gran autor injustamente olvidado.

26* El huérfano, de Adam Johnson. Este ha sido mi primer acercamiento al que llaman "el reino ermitaño" (Corea del norte) y aún no me he recobrado de la impresión que me han causados algunas de las situaciones extrañas que se dan allí, tales como las minas prisión, los altavoces todo el día lavando el cerebro a la gente, o el idílico lugar donde se suponen pasan su jubilación personas de las que nadie vuelve a saber. Me parece increíble que esto siga ocurriendo en la actualidad.
Narrativamente me parece una estupenda novela, escrita con buen pulso y la buena idea de afrontar un tema que aun no está muy explotado.

27* Pyongyang, de Guy Delisle. He leído esta novela gráfica para seguir recopilando información sobre Corea del norte. En ella el autor nos relata su estancia por trabajo en la ciudad de Pyongyang.

28* Todo se desmorona, de Chinua Achebe. Lo que más me ha gustado de esta novela es el aspecto antropológico: la posibilidad de conocer estas tribus de Nigeria y sus costumbres. También me ha gustado la forma de narrarlo, muy sencilla, objetiva y nada victimista con respecto a los pueblos arrasados por la llegada del hombre blanco. Creo que describe en pocos trazos con mucha precisión los aciertos y errores de ambas civilizaciones, las tribus que allí habitaban y los ingleses que llegan.
Tiene mucho encanto porque, al margen de lo antropológico, de que sucede en un lugar y una época, también habla de personas: gente con carencias, aspiraciones y sufrimientos universales, en los que todos nos podemos reconocer con facilidad.


29* El balcón en invierno, de Luis Landero. Este libro de recuerdos es una joya. En él Landero evoca su infancia en el pueblo de Alburquerque (Badajoz), su adolescencia y juventud en un barrio de Madrid. Yendo atrás y adelante en el tiempo nos invita a mirarnos a nosotros mismos, de dónde venimos, y nos indica con su sabia palabra que no debemos olvidar nuestro pasado, nuestros antepasados, que son parte valiosa de lo que somos. He sentido gran empatía con él, como siempre que le leo. Tiene esa manera de escribir mágica que le hace, a mi entender, uno de los mejores prosistas de la actualidad.

30* La sombra de tu memoria, de Noelia Amarillo. Breve y contundente. Noelia Amarillo tiene una forma de escribir bastante escueta, pero sabe dar con la palabra justa, y narrar con mucha convicción. Esta novela logra apelar a nuestros sentimientos, con el relato de una mujer sencilla y valiente, que pasa por muchas vicisitudes en la vida, y que las salva con ánimo implacable. No me suele gustar el excesivo dramatismo y esa es la única pega que le pondría a esta novela. Por lo demás, muy recomendable.

31* Los novios, de Alessandro Manzoni. Un clásico. Me sorprende que no sea más conocido porque tiene todos los requisitos para ser un imprescindible. Además permite conocer Lombardía en la primera mitad del siglo XVII, cómo era la sociedad, la importancia del estamento eclesiástico, el poder de los señores feudales, los gremios profesionales, los estragos que causaban las epidemias... el argumento es sencillo, sólo una excusa para todo lo demás. No es una lectura ágil por sus largas y monótonas explicaciones pero merece la pena el esfuerzo.

32* El pájaro espectador, de Wallace Stegner. Cuando lo empecé no sabía que trataba sobre un matrimonio en la recta final de su vida, las novelas en las que se detalla la decadencia de la tercera edad me deprimen, así que empecé a leer simplemente porque está escrita por Stegner que, para mí, es un valor seguro.
Afortunadamente la tristeza se compensa con el sentido del humor del narrador protagonista, que nos saca más de una sonrisa. Y también, como era de esperar, por la manera de escribir y la capacidad del autor para analizar una relación de pareja y presentárnosla de manera que todos podemos reconocernos en algún hecho, alguna palabra, algún gesto.