martes 27 de diciembre de 2011

8/30 libros. Uno para leer por fragmentos: Curso de literatura rusa, de Vladimir Nabokov

Alexsandr Pushkin, padre de la Literatura rusa
Este libro, a mi entender, conviene leerlo no sólo por fragmentos, sino una vez terminadas la obras que en él se comentan, al menos en el caso de las personas a las que no nos gusta conocer el argumento antes de leer el libro. Además, también interesa leerlo antes para poder profundizar en su comprensión con el análisis de Nabokov, tanto en su significado como en su estructura.

Desde la llegada de Nabokov a Estados Unidos en 1940 hasta que en 1958, tras el éxito de Lolita, puedo dedicarse por entero a la escritura, dio clases de literatura rusa en varias universidades, y este libro es una recopilación de los apuntes en los que se basó para impartirlas, algunos son manuscritos y otros mecanografiados por su esposa Vera.

Hay un libro similar, muy a tener en cuenta y también recopilación de apuntes de sus clases, dedicado a la literatura europea, pero a mí me llamó más la atención en principio el curso de literatura rusa, más desconocida para mí, con el aliciente de ser comentada por un ruso y además un gran escritor. Prometía ser interesante.

Y así fue.

Estas son las obras que se comentan, precedidas de algunos datos biográficos de cada autor así como de comentarios sobre el global de la obra de cada uno:
- Nikolai Gógol: Almas muertas y El abrigo.
- Iván Turguéniev: Padres e hijos.
- Fiódor Dostoyevski: Crimen y castigo, Memorias de una ratonera, El idiota, Los demonios y Los hermanos Karamázov.
- Lev Tolstoi: Ana Karénina y La muerte de Iván Ilich.
- Antón Chéjov: La dama del perrito, En el barranco y notas sobre La gaviota.
- Maxim Gorki: En las balsas

Las lecciones de Nabokov distan de ser objetivas, y ni falta que les hace pues lo que le falta en objetividad (y el mero hecho de considerarle poco objetivo ya es subjetivo) le sobra en apasionamiento, en amor por la literatura y el arte en general, y en el deseo de profundizar en las historias y extraer de ellas el máximo provecho intelectual posible. Sus percepciones son meritorias en cuanto hacen ver la obra desde perspectivas que quizá antes no habíamos sabido ver.

Que luego acuse a Dostoyevski de “sentimentalismo” no me parece grave. A él le pareció asi, y el lector puede estar o no de acuerdo con él sin que por eso deje de disfrutar el resto de la crítica. Aunque se le note la predilección por Tolstoi, Chéjov y Turgueniev, quizá por lo que tienen de “mundo perdido” de la Rusia que fue y que él sabía que no iba a volver.

Lógicamente y siguiendo la regla de tres Gorki no era santo de su devoción. Como tampoco lo eran otros autores que él consideraba de segunda (o tercera) categoría entre los que figuran uno de mis autores favoritos: Mijail Sholojov, cuya obra fundamental, El Don apacible, se menciona de esta manera:

Todos conocemos esos voluminosos best-sellers: El Don apacible, No sólo de pan y La cabaña de Zed, montañas de tópicos, mesetas de vulgaridades (...)
Anda que si le confieso que para mí ese libro es de lo mejor que se ha escrito, a la altura de la mejor novela que escribiera Tolstoi... quizá me suspendía el curso...
Fuera bromas. Lo importante, más que estar o no de acuerdo, es aprender, entender otros puntos de vista, ver las situaciones desde otro ángulo. Enriquece leer opiniones diversas, y es seguro que la opinión y los conocimientos de este genio tienen mucho que ofrecer a cualquiera de nosotros.

Después del derecho a crear, es el derecho a criticar el don más valioso que la libertad de pensamiento y de expresión puede ofrecer.

4 comentarios:

  1. Leí alguna de sus célebres clases, aunque ningún libro suyo completo, salvo Lolita. Me resultan interesantes, y me gusta que todo un erudito pueda ser tan subjetivo, provocador y pasional con sus lecturas como yo mismo ^^ No obstante, como creo que difiero con él en algunas de sus apreciaciones, he preferido mantener una prudencial distancia XD

    Gracias por recordármelo, Lola.

    Besos ;-)

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  2. A mí también me gustó siempre eso de él: su mezcla de erudición y pasión. Así escribe como escribe el condenado.
    Un abrazo.

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  3. Vaya, pues yo no le he leído ni Lolita pero este libro debe ser muy interesante para leerlo, como dices, una vez que se han terminado las obras. Vargas Llosa tiene uno similar (creo...).
    Un abrazo. :)

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  4. Hola Andrómeda,
    Vargas Llosa escribió La verdad de las mentiras en el que hace crítica de varios libros y también es estupendo.
    Beso.

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